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41 abrazos que no serán

Cerramos 2023 y vamos por una nueva vuelta al sol y le damos la bienvenida a 2024. ¿Usted es de los que hace algo especial cuando llega el año nuevo? Quizás, sea de los que se llena la boca de uvas, llenará sus maletas para asegurarse un buen viaje, vestirse de blanco para atraer a los buenos espíritus, rojo para la buena suerte, o tal vez lleve el infaltable amarillo en la ropa interior.

Y aún si no cree en ninguna de estas tradiciones de fin de año y prefiera en cambio esperar sentado con una copa de champaña en la mano, es muy probable que a lo que sí o sí se una, sea a la cuenta regresiva. Contando cada minuto o segundo con la emoción de aproximarse a las 12, a los esperados abrazos, los buenos deseos y ritos de dejar atrás o soltar lo negativo del año que se va.

Pero hay hechos que no se pueden soltar ni dejar atrás y mucho menos olvidar. En mi conteo de año mi reloj se paraliza en el número 41. En Chile, se cometieron 41 feminicidios en 2023. En 2020 fueron 47, en 2021, 55 y en 2022, 52.

Según informes estadísticos de homicidios con perspectiva de género de la Fiscalía Nacional, Fundación Miles y cifras entregadas por el Ministerio de la Mujer, el 2023 nos deja con 41 crímenes que no podemos obviar, soltar, ni dejar de visibilizar.

41 mujeres asesinadas por la expareja, actual pareja, padre, padrastro, tío, hermano y podría seguir dando ejemplos. Está el mito de fue alguien ajeno a la víctima de un momento a otro, cuando casi todos los casos fueron llevados a cabo por algún familiar o conocido. Edades entre los seis y 74 años no darán ni recibirán abrazos en Chile.

Por más que mi mente quiera apagarse durante la celebración o centrarse en el soltar y disfrutar con mi familia y mis seres queridos, ellas no se irán de mi cabeza. Porque ellas no llegarán a comer uvas, llenar una maleta o elegir un color para vestirse nunca más, no verán a sus hijos, padres, amigos, ellas no estarán porque fueron asesinadas.

No soy de credos religiosos, por lo que frases como “descansa en paz” o “espero que encuentres justicia en el cielo” no me conforma. Pero, con o sin credos, oraciones, con o sin libro santo, hay algo que todos y todas deberíamos tener más que claro: la justicia es algo que debe conseguirse en vida.

Mientras este número no baje, los felices años no llegarán, por eso lector o lectora, hoy mi reloj se detiene en el conteo 41. En el inicio de un nuevo año las recuerdo, no suelto y te pido ojalá tú tampoco lo hagas.

Entonces, lector; cuando lleguen las 12 y toque el elegir un deseo para tener un buen inicio de año, dentro de ese anhelo, también vendrá acción. Anhelo de justicia para todas, especialmente las que ya no están. Acción en la difusión de los casos, educarse sobre cómo identificar y prevenir la violencia de género, ayudar a tus amigas, hermanas, colegas o mamás a denunciar si están experimentando violencia.

Para tener un buen 2024 hace falta más que solo buenos deseos, pero es un buen inicio.

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